
Deje de luchar contra el frío: Una visión real del calor infrarrojo
Si alguna vez ha intentado calentar un espacio con corrientes de aire o una sala de vestuario utilizando un calentador estándar, sabrá cuán difícil es. Lo enciendes, esperas eternamente, y en cuanto se abre una puerta, todo ese aire caliente desaparece. Es frustrante… y además, es un desperdicio de dinero. Por eso dejamos de intentar calentar el aire y comenzamos a calentar a las personas directamente. Al utilizar ondas infrarrojas de onda corta, podemos evitar el uso de intermediarios. En lugar de calentar la habitación, el calor va directo hacia la persona que está allí. Es casi instantáneo: en un segundo estás temblando, y al siguiente, ya estás cómodo.
Cómo manejar el polvo y las salpicaduras
Los vestuarios y los espacios al aire libre son lugares sucios. Hay humedad, polvo y, de vez en cuando, salpicaduras de agua. Construimos estas unidades según el estándar IP55, porque, francamente, cualquier cosa menos que eso es arriesgado. El primer “5” evita que el polvo llegue al interior de la máquina. El segundo “5” significa que puede soportar salpicaduras de agua desde cualquier ángulo sin dañarse. Sin esa protección, la humedad penetra en los cables, lo que provoca fallos eléctricos y hace que el elemento calefactor se dañe mucho antes de lo esperado. Nadie quiere tener que subirse a una escalera para reemplazar una unidad en medio de enero.
Cómo funciona realmente
Piénselo como el sol. Cuando sale el sol en un día frío, siente su calor inmediatamente, incluso si el aire está helado. Eso es exactamente lo que ocurre aquí. Estos calentadores emiten ondas electromagnéticas que se convierten en calor en cuanto tocán algo sólido, como usted. Como el calor no está flotando en el aire, no importa si tiene techos muy altos o si hay brisas constantes. El calor permanece donde se necesita.
Aspectos prácticos (y algunas advertencias)
Instalar estos dispositivos es bastante rápido, pero no se adelante con los trabajos eléctricos. Las lámparas infrarrojas de alta potencia consumen mucha energía. Si coloca varias de estas lámparas en un mismo lugar, asegúrese de que sus interruptores puedan soportar la carga máxima. De lo contrario, perderá la electricidad en cuanto todos las enciendan. También recuerde que este calor es direccional. Es como un foco de luz: si sale del área iluminada, volverá a sentir frío de inmediato. Para solucionarlo, no colóquelas en fila recta. Recomendamos una disposición en forma de rejilla. Al superponer los patrones, se evitan las “zonas frías” donde las personas siguen temblando, mientras que su compañero, a solo unos metros de distancia, está bien abrigado.